IR A PRINCIPAL
w
FACEBOOK
 

Alrededor del 13% de la energía que contiene la gasolina del tanque se utiliza para mover el automóvil o para hacer funcionar accesorios como el aire acondicionado o la dirección hidráulica, el resto se considera como pérdida.
Evitar la pérdida de energía es uno de los retos de los fabricantes de autos desde hace muchos años. Los vehículos automotores (automóviles, camiones, autobuses) necesitan energía para:

a) Cambiar su velocidad, por ejemplo al acelerar (vencer la inercia).
b) Mover el aire al desplazarse (arrastre aerodinámico).
c) Vencer la fricción generada en los neumáticos con el piso (resistencia al rodamiento).

El combustible libera esta energía a través de la combustión dentro de los cilindros del motor. Transformándola en trabajo mecánico (movimiento en las ruedas del vehículo). De la energía que libera el combustible sólo el 30% es aprovechada en las ruedas, el resto se pierde en forma de calor, en fricción en las partes en movimiento del motor y en energía para hacer entrar el aire al motor y en sacar los gases productos de la combustión. Todos los elementos donde se pierde calor son oportunidades para aplicar avances tecnológicos que permiten mejorar el rendimiento del combustible.
De la energía contenida en un litro de gasolina, el 62% se pierde por fricción y calor en el motor. En conducción urbana se pierde un 17% por marcha en vacío o ralentí (motor encendido sin movimiento del vehículo) a causa del tiempo que se pierde en los altos y en el tránsito. Por accesorios necesarios para la operación del vehículo (bomba de agua, aire acondicionado, dirección hidráulica) se pierde un 2%.

Sólo alrededor de un 19% de la energía en la gasolina llega a la transmisión. Las pérdidas en el tren motriz por fricción son de 6%, dejando sólo un 13% para hacer mover al vehículo a través de un camino.

El 13 % de la energía contenida originalmente en el combustible permite que la potencia suministrada a las ruedas puedan vencer el arrastre aerodinámico (3%) y la resistencia al rodamiento (4%). En situaciones de paro y avance en la ciudad
no es sorprendente que la energía para provocar la aceleración sea la más importante, seguida de la resistencia al rodamiento y finalizando con el arrastre aerodinámico.

En carretera el orden es inverso: la energía para vencer el arrastre aerodinámico es más importante ya que éste se incrementa en proporción directa de la velocidad. Durante la última década la industria del automóvil ha perfeccionado notablemente sus productos. Los autos son cada vez más fiables y resistentes, incluso los más económicos, como los utilitarios y los compactos.

Sin embargo, por mucho que hayan mejorado los vehículos, una mala utilización en recorridos urbanos hace que su vida útil se acorte bastante. En muchas ocasiones el conductor adopta algunos comportamientos automáticos al volante, que no suponen ningún beneficio. En cambio, perjudican a diversos componentes mecánicos.

Acelerones

Dar acelerones no hace ganar tiempo y tiene efectos negativos. Se consume más, se calienta en exceso el motor y, al patinar, los neumáticos se desgastan. Tampoco se debe empujar un auto automático. No se debe arrancar empujándolo ni circular en punto muerto, ya que lo más normal es que se estropee la caja de cambios. Por otra parte, en autos con motor turbo, tras un recorrido largo hay que esperar al menos un minuto al ralentí antes de quitar el contacto.

El embrague

 

Es uno de los elementos más castigados del automóvil. Es un mecanismo que funciona por fricción y sufre desgaste cada vez que se pisa. Llevar siempre el pie sobre él o mantenerlo pisado cuando el vehículo está detenido (por ejemplo, esperando a que el semáforo se ponga verde) adelanta bastante su deterioro. También es negativo presionar la palanca de cambios. Ejercer sobre el pomo de la misma una presión constante no facilita la maniobra y desgasta el engranaje.
Lo más recomendable es manipularla sólo cuando haya que variar de marcha y cambiar suavemente. Tampoco hay que forzar la dirección. En los autos que tienen dirección asistida nunca se debe girar el volante hasta su límite. De esta forma se estará forzando el mecanismo y es fácil que se estropee.

El catalizador


El catalizador del automóvil necesita una temperatura mínima para funcionar bien. Ésta no se alcanza en trayectos cortos. Si sólo se realiza este tipo de recorridos, el auto quedará inservible. Por ello es recomendable realizar trayectos largos.

La elección de la marcha

Además, hay que conducir adecuadamente y utilizar la marcha necesaria para cada momento. Conducir en punto muerto o con una marcha inservible, bien sea demasiado larga o demasiado corta, aumenta el consumo. Asimismo, hace que el motor trabaje a un régimen incorrecto. El margen debe situarse entre las 3000 y las 5000 rpm. No es nada positivo para el vehículo reducir bruscamente. Al usar el freno se pueden generar riesgos al bajar la velocidad de forma repentina.

El cuidado de las ruedas

Por otra parte, el cuidado de las ruedas debe ser máximo, porque son ellas las que desplazan el automóvil y lo mantienen pegado al suelo. Los bordillos pueden deteriorar las ruedas. Cuando éstas topan con el bordillo no hay que forzar más pues el pellizco desgasta las gomas. Así pierden resistencia al reventón. Y sobre todo, se deterioran los reglajes de suspensión y se desequilibran los rines.

Los buenos hábitos unidos a un mantenimiento preventivo del auto son piezas fundamentales en el ahorro de energía mientras se desarrollan métodos más eficientes.

<<REGRESAR

 
       
Acerca de Mecánicos de Costa Rica .... Foro .... Diagramas .... Códigos ... Manuales .... Eventos .... Noticias
Copyright @ 2012. Mecánicos Costa Rica. Todos los Derechos Reservados. TOOLS